miércoles, 15 de junio de 2011

Viendo sin ver...

Vivimos viendo sin ver. 
¿Por qué nos cuesta tanto ver de verdad?
Ver lo que es tan evidente. Somos curiosos, queremos ver, ver todo.
¿Pero estamos preparados para ver de verdad lo que hay para ver?
Todo lo que tenemos que ver está ahí, 

siempre está ahí a la vista, 
lo importante nunca está oculto, 
solo se trata de querer verlo.
Cuando queremos podemos ver con los ojos, 

con la nuca, con el alma,
ver hasta lo invisible...

viernes, 10 de junio de 2011

Nadie es perfecto. La perfección no existe.


-¿Sabes? A veces pienso que puedo tener algo mal en la cabeza.

-¿Qué quieres decir?

-Que nunca estamos del todo bien.


-No te entiendo.

-Siempre vamos a tener alguna carencia, alguna enfermedad... Si no es física, será alguna afección mental y si no, será espiritual...
Creo que si alguna vez encuentro a alguien completamente sano, podré decir que he encontrado a alguien normal.


-Yo me encuentro perfectamente.

-No. Recuerda lo de tu problema en los hombros.

-(Silencio)

-Creo que una persona normal, es alguien completamente sano, y que el resto, somos anormales por padecer algo.
Por ejemplo: Yo tengo físicamente mi problema de espalda. Mentalmente, creo que a veces no estoy muy cuerda. Rayo la bipolaridad y me abstraigo en exceso en mi mundo. Espiritualmente, la verdad, no sé como estoy. Nunca he trabajado esa parte de mi, así que no sé si soy anormal o por el contrario raramente normal.


-Pero si la mayoría somos anormales, entonces es normal ser así. Por lo tanto somos normales.

-Que seamos abundantes y reiterativos en caer en la anormalidad no significa que sea lo normal. La hipoglucemia y el colesterol alto son enfermedades físicas muy comunes, pero no por ello es normal, porque ni el azúcar ni el colesterol en esa persona están a niveles normales. Luego, no son personas normales.

-Vale. Entonces, una persona normal, es alguien completamente sano,¿no?

-Si

-¿Crees que existe alguien normal?

-No lo sé.

-Enserio, responde me. ¿Crees que existe alguien así?

-No.

-¿Por qué?

-Ni la máquina más perfecta, es perfecta. Porque está hecha por seres imperfectos.

-Entonces ¿Somos así, porque quien nos hizo, a su imagen y semejanza, es imperfecto?

-Ya he dicho que si.


-No entiendo a dónde quieres ir a parar.

-Eres tú quien me está preguntando. Eso deberías saberlo tú.


-¿Quieres decir, que porque soy imperfecta, busco la manera de rechazar mi imperfección o anormalidad, preguntando hasta escucharte decir que la perfección existe?

-Si. Si fueras perfecta no preguntarías, porque ya sabrías que la perfección o normalidad, existen. Pero no lo eres, y buscas la manera de encontrar una solución que te logre alcanzar la perfección.

-Pues yo no pienso eso. Sólo pregunto por entenderte.

-Si fuéramos normales, me habrías entendido desde el principio, pues nuestras mentes serían iguales, y como tales, pensarían igual. Al ser anormales, no tenemos igual forma de pensar. Entonces, para ti comprenderme se ha vuelto casi una necesidad a medida que avanzaba la conversación.

-No necesito tus respuestas.

-Como quieras.


-Solo quiero saber una última cosa.

-¿Cual?

-Siempre respondes ¿Es que no vas a preguntar?

-Ya lo he hecho.

-(Silencio)